De dónde venimos y hacia dónde vamos

Bienvenidos!!! El ciberespacio es muy parecido a nuestro país, la República Argentina: un lugar donde todo parece posible pero la gran mayoría de las cosas son mentiras, donde nos encontramos de muchas maneras pero a la vez nos separamos de lo verdadero. Entonces, ¿por qué no usarlo para pensarnos como individuos y ayudarnos a la única búsqueda que nos es común como humanidad: la búsqueda de la felicidad?. Ojalá estemos de acuerdo, pero más deseo aún que discutamos, porque será la manera de definir entre todos un camino mejor al que venimos llevando.

lunes, 1 de febrero de 2010

Seguimos con la lista

Ahora que anotaste en tu lista de las Tres C a todos tus afectos, sólo teniendo en cuenta cantidad (es decir, los nombres de tus seres queridos sin categorizar) vamos a pasar al siguiente ítem.

El próximo título que vamos a anotar es RECURSOS: A partir de este título y en la misma columna vas a anotar las cosas que forman parte de tu Universo Material: tu trabajo, tu casa (sea propia o no, lo importante es el sentido de espacio propio que le damos a nuestra vivienda), tu vehículo, tus ingresos promedio en el año; es decir, todo lo material que te rodea y te sirve. Luego de pasar en limpio lo material, vas a pasar a cosas más intangibles pero que también son recursos propios: tus estudios, tu experiencia laboral y, mucho más importante, tus habilidades y disponibilidades.

Te explico más en detalle este punto, mejor (como a mí me gusta) con un ejemplo: mi papá fue visitador médico y luego viajante de comercio por casi cuarenta años, luego de lo cual se jubiló; en el momento de su retiro se dio cuenta que los ingresos no le iban a alcanzar para mantenerse (qué curioso para un jubilado argentino...); su mujer tiene una gran habilidad para la cocina y repostería, con lo cual pudieron unir su habilidad para hacer pastelitos y la de mi papá como vendedor para generarse una fuente de ingresos que les permitió mantenerse, ahorrar y hasta mejorar su standard de vida; ahora bien, un detalle muy importante es que a estas habilidades le sumaron su disponibilidad: las ganas de hacer sin quedarse en la queja y sin sentir que "se les caían los anillos" por imponerse una actividad que no les era habitual.

Si vos tenés una habilidad (digamos pintar paredes) pero no estás dispuesto bajo ninguna circunstancia a pintar paredes para generarte un ingreso, no lo pongas en tu lista de recursos.
Una aclaración importante: no tiene nada de malo no querer ejercer una habilidad, puede ser un límite que le pongas a tu persona y los límites no tiene nada de malo pero son eso, límites que uno decide "soberanamente" y como tales se pueden modificar en caso de necesidad.

Te recuerdo que esta lista es cuantitativa: no te detengas en cuestiones como "sí, tengo casa pero alquilo, no es propia..."; lo importante es que definas que contás con un espacio vital (digamos que no vivís en la casa de tus padres, por ejemplo, con lo que la autoridad sobre ese espacio es de otros, por buena que sea la relación); o "tengo auto pero no es un 0 km...."; lo que define la tenencia de un recurso es su existencia en nuestro universo material y no la categoría: nuevo, propio, lindo...

Con las habilidades, sé generoso con vos mismo: si te salen muy bien las empanadas, estudiaste 10 años de francés o piano, bailás el tango...cualquier cosa que domines y estés dispuesto a hacer puede sumar para alcanzar la felicidad.

Conozco el caso de una joven compatriota que, sin habilidades notorias, aprovechó una oportunidad familiar para radicarse en Grecia y empezó a trabajar en la típica actividad laboral de un emigrado: "de cualquier cosa". Pero sucede que ella había hecho un curso de baile de tango y milonga (aclaro: no era Milena Plebs o Juan Carlos Copes...) y generó una chance laboral propia, nacida de su creatividad: hoy es bailarina de tango a bordo de un crucero que recorre las islas griegas, tiene un excelente ingreso y se está desarrollando en ese rubro.

Normalmente, limitamos nuestras habilidades a la experiencia laboral y los estudios que tenemos (soy abogado o enfermero o vendedor o administrativo, trabajé en tal cosa durante tantos años...) y despreciamos los dones y aprendizajes "no remunerativos" que hemos ido acumulando a lo largo de la vida. Eso también es una dotación que puede colaborar enormemente en nuestra búsqueda de la felicidad.

EN LA BUSQUEDA DE LA FELICIDAD NO VALEN LOS FALSOS ORGULLOS: De nada nos sirve vivir obstinadamente aferrados a un único camino o elección profesional que hayamos hecho en algún momento del pasado, si es que esta elección no nos hace felices.

Bien, los dejo completando su listado y la seguimos muy pronto.

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