De dónde venimos y hacia dónde vamos

Bienvenidos!!! El ciberespacio es muy parecido a nuestro país, la República Argentina: un lugar donde todo parece posible pero la gran mayoría de las cosas son mentiras, donde nos encontramos de muchas maneras pero a la vez nos separamos de lo verdadero. Entonces, ¿por qué no usarlo para pensarnos como individuos y ayudarnos a la única búsqueda que nos es común como humanidad: la búsqueda de la felicidad?. Ojalá estemos de acuerdo, pero más deseo aún que discutamos, porque será la manera de definir entre todos un camino mejor al que venimos llevando.

sábado, 2 de enero de 2010

La Máquina de Impedir

Otra de las constantes que podemos encontrar en el mapa emocional de nuestra república es la del título. La Máquina de Impedir es un término que se acuñó en los años noventa, refiriéndose a la burocracia estatal, que nunca hace lo que nosotros esperamos de ella, nos somete a colas kilométricas cada vez que queremos hacer algún trámite y nos aplica gravámenes que a nuestro entender nunca llegan a quienes tiene que llegar (que desde nuestra mentalidad ombliguística siempre somos nosotros...).



Obviamente, no voy a desconocer que el Estado no cubre las necesidades de la población, que la salud no está bien atendida, que los docentes se quejan de su remuneración, la basura nos rodea y otros etcéteras.



Pero los argentinos nos tomamos de esto para hacer de nuestra tradicional evasión de impuestos una gesta patriótica, una tarea heroica sin precedentes en otras partes del mundo (al menos que yo sepa...), ya que, si pagamos los impuestos que fija el Estado, estamos alimentando la burocracia y la corrupción.



Con esto entramos decididamente en un círculo vicioso (otra de nuestras costumbres preferidas), que puede describirse así: Me quejo porque el Estado no hace nada, entonces no pago los impuestos porque no los veo reflejados en mi propio bienestar, con lo que el Estado no tiene recursos para hacer lo que tiene que hacer; entonces el Estado aumenta los impuestos para recaudar y los ciudadanos se quejan de que todo está más caro, por lo que pagan aún menos y se quejan aún más, porque estamos cansados que nos roben y no hagan nada.... Y así hasta el infinito.



En los países "normales" (ya veremos más adelante si existen los países normales...), los ciudadanos pagan los impuestos, lo que les da patente de ciudadanos, y exigen que las autoridades cumplan con el mandato que les han conferido, a través de los medios de participación que les corresponde (asambleas, medios de comunicación, etc.).



En cambio, en nuestro querido país, no pagamos y nos quejamos anticipadamente en caso que haya que pagar algo más que lo que (no) se viene pagando hasta el momento. Y por si esto fuera poco, la resistencia al pago de impuestos adquiere visos de Cruce de los Andes, de oposición al poder canibalístico de los gobernantes, genera cortes de ruta, manifestaciones, proclamas políticas, movimientos masivos y festivales de folklore....



Ojo, no digo que no haya que defender lo que se entiende que es un derecho y el tema de las retenciones es harto complejo para desintrincarlo tan rápido. Pero quiero llamarles la atención sobre esto: la "Lucha del Campo" se llevó a cabo para evitar el pago de un gravamen...



¿Ustedes se acuerdan de las marchas, las manifestaciones, los cortes y, sobre todo, las declaraciones de los dirigentes y de los ciudadanos de a pie?. ¿No parecía la Guerra Gaucha, interpretada por Enrique Muiño en el papel de Biolcatti ?.



Lástima que nuestros gobernantes (argentinos al fin) se enganchan rápidamente en el discurso altisonante de las gestas patrióticas y esos meses los vivimos como si las montoneras de Güemes fueran a cabalgar de nuevo en cualquier momento...

¿Qué pasaría si todos cumpliéramos nuestras obligaciones? ¿Con qué autoridad reclamamos al Estado si nosotros (que aunque no nos parezca somos parte de él) no cumplimos con nuestros deberes de ciudadanos?. Y aclaro, estos deberes abarcan algunas cosas más que votar cada cuatro años, si es que vamos...

Empecemos a tener en cuenta que todos somos engranajes de la Máquina de Impedir y comenzaremos a ver las dificultades como eso, obstáculos para realizar nuestros sueños y no como un sino trágico inmodificable.

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